La despedida de las noches blancas durará otro mes...

            Y es que, después de casi dos meses con las noche blancas, parece que la cosa empieza a amainar... No llega a hacerse del todo oscuro, pero el cielo se calma un poco entre las 12 de la noche y las 3 de la mañana, devolviendo la noche que se llevó a principios de Junio.

Aún así, debido a la trayectoria que dibuja el sol en la bóveda celeste, éste no se encuentra lo suficientemente debajo de la línea del horizonte como para dejar de iluminar, y a partir de las 11 de la noche (que es cuando el sol empieza a rozar el horizonte) el cielo empieza con su fiesta de los colores. Es más bonito si está parcialmente nublado, pues lo bonito es que el sol se refleje en las nubes y éstas, al estar a distintas alturas adquieren tintes distintos.

Como sea, la mejor manera de transmitirlo es mediante fotografías, mas me gustaría que pudieseis venir a verlo conmigo. También he de decir que aquí el cielo parece más grande, y a eso también tengo una explicación, pero lo dejo para el siguiente post.

Todas las fotos están tomadas la noche del 15 de Julio, de 00:04 a 00:18 en el paseo de Otaniemi situado cerca de la calle Servin Maijan.




Por si alguien se lo pregunta, no es molesto a la hora de dormir. Yo he hecho uso de las cortinas tres o cuatro semanas, cuando la noche era inexistente, para dejar descansar la vista. Pero todo tiene su periodo de adaptación, y para ésto 3 semanas bastan. Además, se agradece estar tumbado en la cama conciliando el sueño con el cielo de colores a través de la ventana... muy a menudo atravesado por grupos de patos o cisnes volando... es una maravilla.




Otra de las maravillas, es el uso del vidrio en los edificios. Podría sonar raro, porque para el aislamiento en el invierno se tiende a pensar que el vidrio no funciona bien; pero aquí lo usan doble, con aire entre medias, siendo un aislante perfecto. Es por ello que la mayoría de los edificios tiene enormes ventanales, que reflejan este juego de colores del cielo, dando un carácter mucho más especial al vecindario. Por no decir las grandes sedes de Nokia o Fortum, revestidas en varias capas de vidrio y situadas a las orillas del mar Báltico, donde los reflejos son ya la locura de las locuras. A ver si alguna noche hago una excursión en bici y os lo enseño


Y un último apunte. Muy bonito todo esto de la naturaleza, las noches blancas, el cielo de colores... pero aquí hay nos mosquitos de un tamaño considerable y en cantidades industriales, así que estas excursiones nocturnas acarrean unos cuantos picotazos de propina. Consejo para lo que vengáis unos días este verano: REPELENTE DE MOSQUITOS!!!

No hay comentarios: